La farsa de Rusia: el plan ilegal para incriminar a Donald Trump y exonerar a Hillary Clinton


Foto: Rightedition.com

Nadie vigilo a la policía (FBI, CIA, DOJ, NSC, el Departamento del Estado) y actuaron igual como los enemigos de los que nos advirtieron (Rusia).

El ex Director del FBI James Comey, el ex Director de la CIA John Brennan y el ex Director de Inteligencia Nacional James Clapper estuvieron implicados en la conspiración, la farsa de Rusia: el plan ilegal para incriminar a Donald Trump y exonerar a Hillary Clinton.

El gobierno de Obama utilizó las agencias de inteligencia estadounidenses y el Departamento de Justicia para perseguir a los opositores políticos para mantener a los Demócratas en el poder a través de un ciclo de elecciones presidenciales. El Fiscal General Jeff Sessions debería cerrar inmediatamente la investigación de Rusia y abrir una investigación criminal sobre el asunto. Pero no lo hace porque de seguro lo han amenazado, esas son las tácticas que usa la izquierda.

Y pensar que los demócratas y sus marionetas en los medios de comunicación han estado llamando a Trump la mayor amenaza para la democracia cuando su partido usó tácticas autoritarias contra el líder del partido opositor y sus asociados.

Lo que se desarrolló y se sigue desarrollando sobre el Deep State es tan dramático, tan impactante, pero al mismo tiempo tan predecible dado todo lo que hemos estado descubriendo durante 18 meses. Es el escándalo de corrupción por abuso de poder más grande en la historia. Todo esto hace que Watergate parezca una multa de estacionamiento.

Tácticas como espiar a un partido de oposición en un año electoral son lo que verías en la ex Unión Soviética o en Venezuela, pero no en los Estados Unidos de América.

Necesitamos exponer todo este comportamiento ilícito. Todos estos actores de Deep State deben ser expuestos y todos deben rendir cuentas.

Y se atreven da hablar de rusos, espías y Trump. Increible!

Los liberales todavía no pueden acepar la verdad sobre el fracaso de Hillary en 2016.

¿Cómo pueden los estadounidenses confiar en las agencias de inteligencia que se han demostrado ser corruptas de sobremanera?

No hay duda de que Rusia debe ser vigilada por sus esfuerzos crónicos para sembrar más caos en las elecciones estadounidenses, a pesar de la ingenua afirmación de Barack Obama en 2016 de que ninguna entidad podría jamás organizar una elección estadounidense, dada la descentralización del voto estatal.

Nadie discute que Rusia quiere siempre causar caos en las elecciones estadounidense, pero esta establecido y comprobado que las acusaciones no probadas de colusión entre Trump y Rusia son falsas. Estas acusaciones fueron inventadas por la izquierda. La usaron como una póliza de seguro en caso que Trump ganara las elecciones. Después que gano empezaron a usar lo de colusión con Rusia para tratar de sacarlo. Por eso, sin prueba de nada empezó la interminable investigación de Mueller. La izquierda todavía no se conforma de haber perdido las elecciones del 2016.

¿Pero por qué los jefes con más altos puestos, las cabezas de inteligencia parecen estar tan exasperadas que no están llegando al pueblo estadounidense? Sus mentiras no las creen los ciudadanos que apoyan al Presidente Trump. Estas son alabadas solamente por los demócratas que votaron por Hillary Clinton.

¿Por qué necesitan reafirmar la inmediatez de la amenaza rusa?

El FBI unió fuerzas con una campaña política para frustrar los esfuerzos de la campaña opositora (La de Trump). ¿Ha sucedido eso antes en la historia estadounidense?

No, nunca.

Considere el contexto más amplio.

Recientemente, se reveló, dos años después del hecho, y a pesar de la negativa del FBI y el grito de negarse a liberar documentos citados por el congreso, que el FBI ofreció, pagarle a Christopher Steele (Un agente británico que trabajaba par el FBI) para que ensuciar la campaña de Trump.

El FBI también sabía que Steele estaba trabajando en nombre de la campaña de Clinton para ensuciar a Donald Trump. Ahora también sabemos que el FBI usó al menos un informante para espiar a los miembros de la campaña de Trump. En otras palabras, el FBI unió fuerzas con una campaña política para frustrar los esfuerzos de la campaña opuesta. ¿Ha sucedido eso antes en la historia estadounidense?

Haga una pausa por un minuto y examine la historia reciente de los líderes del FBI.

El ex director despedido James Comey probablemente mintió con frecuencia a los comités del Congreso cuando afirmó que el expediente de Steele no era realmente una fuente primaria para la orden judicial de FISA contra Carter Page.Esto se uso como base para iniciar la falsa investigación de Rusia.

Comey escribió un resumen del FBI sobre el escándalo del correo electrónico de Clinton, exonerando a Clinton, antes de entrevistar a Hillary Clinton y muchas de las principales figuras del escándalo. Comey filtró al menos un documento clasificado como probable, escrito en el equipo del FBI a la hora del FBI, en una maniobra exitosa para designar un abogado especial, que resultó ser su amigo Robert Mueller.

Comey engañó a un juez de FISA al no divulgar completamente los orígenes completos del expediente Steele como producto de la campaña de Hillary Clinton. También engañó a un presidente al informarle sobre fragmentos seleccionados del contenido del dossier, pero no informó al presidente que la fuente de la mayor parte de esa información fue pagada por la campaña de Clinton.

Comey engañó aún más al presidente asegurándole que no era sujeto de una investigación del FBI mientras repetidamente le sugería a los medios que Trump, de hecho, era un sujeto.

Además, Comey debe haber sabido que el oficial del DOJ, Bruce Ohr, incluso después de las elecciones, sirvió como un conducto probable para el FBI por información transmitida a Ohr por el informante del FBI Christopher Steele.

En otras palabras, durante la presidencia de Trump, uno de sus principales funcionarios en el Departamento de Justicia estaba trabajando secretamente con el FBI para socavar la presidencia de Trump.

Andrew McCabe, el ayudante de Comey, fue despedido por engañar o mentir a los investigadores federales. Supervisó la investigación por correo electrónico de Clinton, solo unos meses después de que los PAC asociados de Clinton habían proporcionado la mayoría de los fondos para la campaña política de la esposa de McCabe.

Otras operadoras del FBI, Lisa Page y Peter Strzok, fueron despedidas de la investigación de Mueller por comportamiento poco ético y poco profesional, así como por el sesgo desenfrenado mostrado contra el objetivo de sus propias investigaciones.Siempre tratando de derribar a Trump y favoreciendo a Clinton.

La CIA bajo Brennan aparentemente estaba metida en los esfuerzos para empujar al FBI a monitorear la campaña de Trump, a pesar del hecho de que la vigilancia interna va más allá del mandato legal de la CIA. Toda una serie de agentes del FBI y funcionarios asociados del Departamento de Justicia (James Baker, Peter Kazdik, Michael Kortan, David Laufman, Andrew McCabe, Bruce Or, Lisa Page, James Rybicki, Peter Strzok y Sally Yates) han dimitido misteriosamente, se han jubilado, han reasignado o despedido por un comportamiento presuntamente poco ético o incluso ilegal. Y todavía no sabemos el alcance completo del uso de espías implantados por el FBI en la campaña de Trump.

En la actualidad, es probable que los comités del Congreso vuelvan a investigar al ex director de la CIA John Brennan por falsos testimonios en serie. Brennan ya mintió bajo juramento ante el Congreso sobre el programa de drones, el monitoreo de la CIA de las computadoras del personal del Senado y su propio papel en la distribución del dossier (El documento que contiene mentiras inventadas sobre Trump y Rusia) de Steele a un senador y a los funcionarios del Departamento de Justicia y del FBI. La CIA bajo Brennan estaba metida en los esfuerzos para empujar al FBI a monitorear la campaña de Trump, a pesar del hecho de que la vigilancia interna fue mucho más allá del mandato legal de la CIA.

Los miembros del NSC de Obama solicitaron un número récord de desenmascaramientos de nombres asociados con la vigilancia FISA. Muchos de los nombres de los vigilados se filtraron ilegalmente a la prensa. La ex asesora de seguridad nacional Susan Rice inicialmente mintió acerca de su propio papel en tal barbaridad y luego lo admitió torpemente al tiempo que insistía en que era completamente apropiado y rutinario.

También seguimos sin conocer el alcance total de la incompetencia, la mala conducta o los simples conflictos de intereses de nuestra inteligencia y agencias de investigación en el correo electrónico de Clinton y los escándalos de Uranium One.

El DOJ es apenas mejor que las agencias de inteligencia. Algunos funcionarios del Departamento de Justicia firmaron órdenes confusas de FISA que sabían que no eran totalmente transparentes, ellos sabían que lo que estaban haciendo era totalmente ilegal. Pero, según la evidencia, harían cualquier cosa por derribar a Trump.

La fiscal general Loretta Lynch (Adninitracion Obama) se reunió de manera impropia y secreta con Bill Clinton mientras su agencia estaba investigando a Hillary Clinton. El ayudante del DOJ, Bruce Ohr, monitoreoo y coordinado la difusión del dossier de Steele para perjudicar la campaña de Donald Trump y luego del presidente Trump, y después escondió el hecho de que su esposa había sido contratada para ayudar a Steele. Rod

Rosenstein no se recusó de supervisar la investigación Trump de Mueller, aunque fue un supervisor clave de las investigaciones sobre los escándalos de correo electrónico de Uranium One y Clinton, las solicitudes de FISA y las acusaciones de colusión.

Además, “mucha gente en el Departamento de Estado también se reunía con Christopher Steele”, dijo Devin Nunes en una entrevista reciente con Laura Ingraham de Fox News. “¿Qué diablos estaba haciendo Christopher Steele reuniéndose con funcionarios del Departamento de Estado?” El comité de supervisión del Congreso, el que dirige Nunes está entrevistando a muchos de estos funcionarios para determinar por qué y cómo se involucraron con el expediente Steele.

En resumen, muchos dentro del FBI, la CIA, el DOJ, el NSC y el Departamento de Estado, estuvieron involucrados en el escándalo más grande en la historia electoral estadounidense al dirigir a agentes, informantes y empleados para ayudar a una campaña (Hilary Clinton) a dañar a otra (Donald Trump) y luego, incluso después de las elecciones, trabajar para socavar a un presidente electo legalmente por los estado unidense. Además, estas agencias fraudulentas pasaron dos años luchando contra las solicitudes del Congreso para divulgar información incriminatoria. Y luego, cuando fueron forzados a proveer documentos incriminatorios, los redactaron tan fuertemente que son casi indescifrables.

El ex director del FBI, Comey, pasó meses en una gira por un libro que saco ala venta, salpicada por peleas diarias de ida y vuelta con el presidente de los Estados Unidos. El ex director de la CIA John Brennan es un analista de CNN pagado actualmente que dedica gran parte de su comentario a llamar al presidente traidor y no apto. El inventa lo que quiere y trata de hacer pasar las noticias falsas por verdaderas.

El ex director de inteligencia nacional James Clapper es un consultor pagado de MSNBC, ha alegado que el presidente es un activo de inteligencia ruso. Al Igual que Brennan inventa lo que desea contra el presidente, sin vergüenza alguna, es algo increíble. Todo con el propósito de poner mal Trump. Y como en la actualidad el 80% de medios de comunicación son el brazo derecho de los demócratas ellos refuerzan como verdad cada mentira que esta gente inventa.

Entonces, recontextualicemos los dilemas actuales de las agencias de inteligencia. Los actuales directores y gabinetes de nuestra agencia llaman con razón la atención universal a la amenaza constante de los esfuerzos de espionaje ruso.

Lo hacen en concierto porque aparentemente están preocupados, aunque no pueden decirlo abiertamente, que el propio presidente Trump y el público estadounidense aún no se ha despertado lo suficiente ante estas amenazas existenciales de Rusia.

Tal preocupación por la seguridad nacional es buena y necesaria. Pero en alguna parte, de alguna manera, alguien también debe explicar y rectificar el pasado. Durante dos años, los principales empleados de estas agencias, la mayoría nombrados durante el gobierno de Obama, se han involucrado en conductas no éticas e ilegales, con la intención de presentar las elecciones al candidato preferido del presidente Obama, Hillary Clinton y luego, tras las elecciones, subvertir la nueva presidencia, Donald Trump.

En otras palabras, aquellos que están advirtiendo sobre los esfuerzos de colusión rusos para distorsionar una elección ahora trabajan para agencias que en el pasado reciente estaban haciendo precisamente lo que ahora acusan correctamente a los rusos de hacer. El daño que Brennan, Clapper, Comey y otros han causado a las reputaciones de las agencias que administraron sobrevivirá mucho después de que hayan terminado sus funciones.

El público no podrá cuadrar ese círculo ¿cree que las agencias de inteligencia ahora son confiables? ¿sabiendo que fueron profundamente corruptas en el pasado reciente? a menos que exista alguna responsabilidad por las fechorías perpretadas por la dministarción de Obama.

Siempre esperamos lo peor de los rusos, pero nunca anticipamos la interferencia en las elecciones de los encargados de protegernos. Por alguna razón, muchos todavía en el actual FBI, CIA, DOJ, NSC, el Departamento del Estado y muchos de los demócratas en Washington no quieren reconocer que sus agencias en los años de Obama fueron armadas para alterar una elección en los Estados Unidos.

Hasta que toda la verdad que ya sabemos se divulgue propiamente, haya contabilidad y se haga justicia por los delitos cometidos, no vamos a creer nada que venga de aquellos que cometieron la verdadera interferencia rusa.

¿La razón?

Siempre esperamos que los rusos hagan sus fechorías, pero nunca jamás anticipamos que la interferencia electoral la ejecutaran los encargados de protegernos a nosotros y nuestras instituciones de nuestros enemigos.

Nadie vigilo a la policía (FBI, CIA, DOJ, NSC, el Departamento del Estado) y actuaron igual como los enemigos de los que nos advirtieron (Rusia).

 

 

 

 

Referencias

https://www.nationalreview.com/2018/08/hard-to-trust-doj-fbi-cia-without-accountability/
https://www.realclearpolitics.com/video/2018/06/15/sara_carter_deep_dive_into_ig_report_on_hannity_radio_show.html
https://en.wikipedia.org/wiki/Deep_state_in_the_United_States

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