La Convención Nacional Republicana ofreció un mensaje inspirador de esperanza incluso cuando los demócratas intentan dividir el país por raza, clase y género

La Convención Nacional Republicana de esta semana ofreció un mensaje inspirador de esperanza incluso cuando los Demócratas intentan dividir el país por raza, clase y género.

Fue algo inspirador y aseguró un futuro prometedor, que lo mejor está por venir si el presidente Trump es reelegido. El evento de anoche fue realmente inspirador.

Trump dio el tono correcto al sonar “tranquilo y seguro” durante su discurso de 70 minutos el jueves por la noche, torpedeando las afirmaciones preventivas de los críticos de que los comentarios serían exagerados.

Una de las mejores líneas de la noche provino de Ivanka Trump, quien dijo en su introducción que “mi padre cambió a Washington, Washington no cambio a mi padre”.

Es verdad, y sigue siendo así, para la institución, el estado profundo, que están tan indignados e irracionales, son incapaces de ser racionales cuando Trump está presente, precisamente porque él está cambiando el lugar donde viven. Está cambiando el lugar donde trabajan.

La convención del partido Republicano esta semana, fue la convención política más diversa que he visto.

En la convención Trump dejó claro que no solo se está postulando para la reelección. La historia que contaron en la Convención Nacional Republicana fue la de salvar a Estados Unidos. Se trata de salvar a Estados Unidos de una guerra racial que los demócratas están creando ahí fuera. Están tratando de promover esa narrativa activamente. Están tratando de fomentarla. Quieren ese caos. Quieren este aspecto constante entre nosotros contra ellos en la vida diaria.

Y Trump ha dejando muy claro que está interesado en personas constructivas y productivas. A Trump no le interesan los parásitos, que generalmente son miserables.